Un ataque armado sacudió el corazón financiero de Manhattan el lunes por la noche, dejando cuatro víctimas fatales y un herido grave.

Shane Tamura, un hombre de 27 años originario de Las Vegas, protagonizó la tragedia que comenzó a gestarse días antes. El domingo 21 de julio, Tamura no se presentó a su trabajo como guardia de seguridad en un casino.

Las cámaras de vigilancia registraron su travesía por carretera desde la costa oeste. Su BMW negro fue detectado el sábado en Colorado, posteriormente en Nebraska e Iowa. El lunes, alrededor de las 4:24 p.m., cruzó por Columbia, Nueva Jersey, para finalmente ingresar a Nueva York.

La violencia estalló cerca de las 6:00 p.m., cuando se reportaron los primeros disparos en el edificio 345 Park Avenue. Este rascacielos de 44 pisos alberga importantes empresas como Blackstone, KPMG, Bank of America y la NFL.

Los registros de seguridad muestran a Tamura descendiendo de su vehículo, estacionado irregularmente entre las calles 51 y 52. Portaba un rifle M4, una variante del AR-15.

Media hora después, el atacante ingresó al vestíbulo y sin mediar palabra disparó contra el oficial Didarul Islam. El agente de seguridad de 36 años falleció instantáneamente en cumplimiento de su deber.

La violencia continuó cuando Tamura disparó contra una mujer que buscaba refugio detrás de una columna. Posteriormente, roció el vestíbulo con balas, hiriendo gravemente a un hombre.

En su avance hacia los ascensores, el agresor disparó contra otro guardia que se protegía tras su escritorio. En un gesto inexplicable, permitió que una mujer saliera ilesa del elevador.

Tamura se dirigió al piso 33, sede de Rudin Management, propietaria del edificio. Mientras recorría ese nivel, continuó su ataque indiscriminado. Una mujer perdió la vida en ese piso.

Entre las 7:15 y 7:30 p.m., las autoridades encontraron el cuerpo sin vida de Tamura en un pasillo. Se había disparado en el pecho, poniendo fin a su brutal ataque.

Los documentos hallados junto al cuerpo revelaron que Tamura guardaba profundos resentimientos hacia la NFL. Su enojo se centraba en el manejo de casos de encefalopatía traumática crónica, una enfermedad cerebral común en jugadores de fútbol americano.

Durante el ataque, cientos de trabajadores permanecieron encerrados en sus oficinas. Muchos improvisaron barricadas con mobiliario. “Estaba empacando mis cosas cuando nos ordenaron refugiarnos”, relató Shad Sakib a AFP.

La respuesta policial fue masiva. Se desplegaron drones sobre Park Avenue, se cerraron numerosas calles y la zona quedó completamente acordonada. La gobernadora Kathy Hochul recibió informes detallados del incidente.

Este tiroteo representa el número 254 registrado en Estados Unidos durante 2025, según el Gun Violence Archive. Esta organización cataloga como tiroteo masivo cualquier incidente donde al menos cuatro personas resultan heridas o fallecidas.

El alcalde Eric Adams, visitando un hospital cercano después del ataque, lamentó: “Perdimos a cuatro almas por otro acto de violencia sin sentido”. Entre las víctimas se encontraban el oficial Islam, dos hombres y una mujer.

You May Also Like

Contaminación plástica se duplicará para 2040 según informe

Informe de The Pew Charitable Trusts advierte que la contaminación por plásticos casi se duplicará para 2040 si no se toman medidas inmediatas

Captura de siete colombianos en Arizona revela aumento de robos residenciales

Siete colombianos detenidos en Arizona por robos residenciales, revelando un problema creciente en el suroeste de EE.UU.

Expresidente de Honduras condenado a 45 años en EE.UU. sin remordimientos

El expresidente de Honduras, Juan Orlando Hernández, ha sido condenado a 45 años de prisión en EE.UU. sin remordimientos y reiterando su inocencia.