El senador Miguel Uribe, del partido Centro Democrático, ha presentado un proyecto de ley en el Congreso que busca reducir el IVA de los tiquetes aéreos del 19 % al 5 % hasta 2027. Esta propuesta tiene como objetivo principal impulsar la economía en el sector turístico y hotelero, sectores que han sido duramente golpeados por la pandemia de covid-19. Uribe, quien también es precandidato presidencial, argumenta que una medida similar se implementó durante el mandato del expresidente Iván Duque y demostró ser efectiva para aumentar la conectividad, la demanda y la competitividad del sector.
La propuesta de Uribe se basa en la experiencia previa, cuando la reducción temporal del IVA en los tiquetes aéreos ayudó a recuperar ingresos perdidos debido a las restricciones de la pandemia. Según el senador, esta medida no solo beneficiaría al sector turístico y hotelero, sino que también tendría un impacto positivo en las familias colombianas, al hacer más accesibles los viajes aéreos. Sin embargo, la propuesta no está exenta de desafíos y críticas.
Uno de los principales retos que enfrenta esta iniciativa es el estado actual de las finanzas del país. Colombia atraviesa un panorama fiscal complicado, con una disminución en el recaudo proyectada para 2024 y un déficit fiscal de $12 billones en el Presupuesto General de este año. Los legisladores deberán sopesar si la reducción del IVA en los tiquetes aéreos podría agravar este déficit o si, por el contrario, podría estimular la economía lo suficiente como para compensar la pérdida de ingresos fiscales.
Desde una perspectiva económica, la reducción del IVA podría incentivar un aumento en la demanda de vuelos, lo que a su vez podría generar un incremento en el turismo y, por ende, en el consumo en sectores relacionados como el hotelero y el gastronómico. Este aumento en la actividad económica podría traducirse en mayores ingresos fiscales a través de otros impuestos, como el de renta o el de consumo, compensando así la reducción inicial en el IVA.
No obstante, algunos economistas advierten que la medida podría no ser suficiente para contrarrestar el déficit fiscal existente. Argumentan que, aunque la reducción del IVA podría estimular el turismo, el impacto fiscal inmediato podría ser negativo, especialmente si no se acompaña de otras medidas que fortalezcan el recaudo en otros sectores. Además, existe el riesgo de que la medida beneficie principalmente a las aerolíneas y a los viajeros frecuentes, sin traducirse en un beneficio significativo para las familias de menores ingresos.
Por otro lado, desde una perspectiva social, la propuesta de Uribe podría ser vista como una medida populista, especialmente en un contexto electoral. Algunos críticos podrían argumentar que el senador está utilizando esta iniciativa para ganar apoyo político, más que para abordar de manera efectiva los problemas económicos del país. Sin embargo, Uribe defiende su propuesta como una medida necesaria para reactivar un sector clave de la economía colombiana.
En el ámbito político, la propuesta también podría generar divisiones. Mientras que algunos partidos podrían apoyar la medida como una forma de estimular la economía, otros podrían oponerse, argumentando que el país no puede permitirse una reducción en el recaudo fiscal en este momento. La discusión en el Congreso será crucial para determinar el futuro de esta iniciativa y su impacto en la economía colombiana.