¿Imaginas tener una pintura de Van Gogh en tu sala? Ahora imagina que con solo oprimir un botón se convierta en un televisor 4K. Esa es precisamente la propuesta de The Frame, uno de los modelos más particulares del portafolio de Samsung.
En El Espectador pusimos a prueba este televisor. Nuestro objetivo era evaluar qué tan bien logra combinar diseño, arte y tecnología. También queríamos saber si realmente ofrece algo distinto frente a un televisor tradicional.
**El Modo Arte que transforma espacios**
El elemento más distintivo de The Frame es su Modo Arte. Cuando el televisor no está encendido, la pantalla muestra obras de arte. También puede exhibir ilustraciones o fotografías personales. Los ajustes de brillo y color están pensados para simular un cuadro real en la pared.
Desde el sistema se accede a la Samsung Art Store. Esta plataforma incluye obras de artistas clásicos como Vincent van Gogh. También están disponibles trabajos de Claude Monet, Sandro Botticelli o Salvador Dalí. Además, hay fotografía contemporánea y colecciones de instituciones importantes.
El catálogo incluye piezas del Museo del Prado de Madrid. También hay obras del MoMA de Nueva York. En total, son más de 3.000 piezas disponibles. Sin embargo, parte del catálogo requiere suscripción. Afortunadamente, también hay selecciones gratuitas que se actualizan periódicamente.
En lo personal, me quedé varios días con La noche estrellada de Van Gogh. Ese es quizá el mejor indicador de que el sistema funciona. El televisor deja de sentirse como un dispositivo apagado. En cambio, pasa a ser parte del espacio.
**Una pantalla mate que cambia la experiencia**
Si está cansado de bajar las cortinas para ver una película, este es un puntazo. También resulta ideal si juega videojuegos en habitaciones con mucha luz. A diferencia de los televisores brillantes tradicionales, la pantalla mate de The Frame reduce de forma notable los reflejos.
Esto se nota tanto al ver películas como en el Modo Arte. En salas con buena iluminación natural, la imagen se mantiene legible. También permanece consistente en sus colores y contrastes.
En el caso del arte, los colores se perciben con más naturalidad. Las texturas también se aprecian mejor. Las pinceladas, los trazos y los contrastes no quedan “lavados” por los reflejos. No obstante, el brillo reduce bastante si la luz entra directamente por la ventana.
**Diseño que se integra al hogar**
The Frame está diseñado para colgarse casi al ras de la pared. Su perfil muy delgado refuerza la sensación de cuadro. A esto se suman los marcos magnéticos intercambiables. Estos se venden por separado y están disponibles en distintos acabados.
La instalación de los marcos es muy fácil. Simplemente se colocan magnéticamente sobre el televisor. Así, el televisor se integra al entorno sin imponerse. No compite con los muebles ni con otros elementos decorativos.
Esto resulta clave si va a estar en un espacio central del hogar. Es un electrodoméstico con mucho estilo. Además, su presencia no resulta invasiva en la decoración existente.
**One Connect: conexiones simplificadas**
El sistema One Connect concentra todas las conexiones en una caja externa. Del televisor sale un único cable transparente. Este cable es largo y discreto. Además, se puede ocultar con facilidad.
En la práctica, esto permite que la pared quede limpia. No hay cables visibles ni dispositivos colgando detrás del panel. Es un detalle que puede parecer menor. Sin embargo, refuerza toda la propuesta de The Frame.
La caja One Connect se puede colocar en un mueble. También puede ocultarse detrás de otros elementos decorativos. Así, la instalación mantiene la estética limpia que caracteriza al producto.
**Tecnología para deportes y videojuegos**
Más allá del diseño, The Frame es un QLED 4K con prestaciones sólidas. La pantalla ofrece buen nivel de brillo. También presenta colores intensos y una tasa de refresco de 120 Hz. Esta puede llegar hasta 144 Hz en ciertos modos.
Esto se nota especialmente en deportes y videojuegos. Aquí entra en juego su procesador con inteligencia artificial NQ4 AI Gen2. Este componente se encarga de tareas como el escalado de imagen. También realiza la optimización automática según el tipo de contenido.
En la práctica, la IA no se siente invasiva ni artificial. Simplemente ayuda a que señales de menor resolución se vean más limpias. También contribuye a que el movimiento sea más estable en escenas rápidas.
En partidos de fútbol, la imagen se ve fluida y definida. Esto resulta especialmente importante pensando en lo que será el Mundial de 2026. También es ideal para ver a la selección de Colombia. Incluso en escenas rápidas, la imagen mantiene su calidad.
En videojuegos como EA Sports FC 26, el rendimiento es estable. También probamos Grand Theft Auto V y Avatar: Frontiers of Pandora. Los colores se mantienen vivos pese al acabado mate de la pantalla.
El sistema operativo responde con agilidad. No se perciben bloqueos en el uso cotidiano. A esto se suma un detalle importante. El control remoto SolarCell no utiliza pilas desechables. Se recarga con luz natural o artificial.
**Consideraciones sobre el precio**
En Colombia, el modelo de 55 pulgadas tiene un precio de referencia de $3.199.900. No es un televisor económico frente a otros 4K del mercado. Sin embargo, en ese rango resulta competitivo.
Esto se explica si se tiene en cuenta lo que ofrece. Más allá de las especificaciones técnicas, incluye diseño tipo cuadro. También tiene pantalla mate y Modo Arte. Además, ofrece una integración real al espacio cuando no se está usando.
Si hay que ser muy obsesivo, existe un punto mejorable. La profundidad de los negros podría ser un poco mayor en escenas muy oscuras. No obstante, no es un problema grave. Tampoco es algo que arruine la experiencia general. Simplemente es un matiz a tener en cuenta.
**Una propuesta equilibrada**
The Frame no busca ser el centro de atención. Su objetivo es verse bien, incluso cuando está apagado. En ese equilibrio entre tecnología, diseño y uso cotidiano, su propuesta termina teniendo sentido.
El televisor funciona como un elemento decorativo durante el día. Por la noche, se transforma en un centro de entretenimiento completo. Esta dualidad es lo que realmente lo diferencia de otros modelos.
Para quienes valoran tanto la estética como la funcionalidad, The Frame representa una opción interesante. No es solo un televisor que se ve bien. Es un dispositivo que realmente se integra al espacio de vida.
La pantalla mate marca una diferencia significativa en la experiencia diaria. El Modo Arte no es solo un gimmick. Es una funcionalidad que realmente se usa y se disfruta.
El sistema One Connect simplifica la instalación y mantiene la limpieza visual. Los marcos intercambiables permiten personalizar el aspecto según la decoración. Todos estos elementos trabajan juntos para crear una experiencia coherente.
En términos de rendimiento técnico, el televisor cumple con las expectativas. El procesador con IA optimiza la imagen sin resultar artificial. La tasa de refresco alta beneficia tanto a deportes como a videojuegos.
El control remoto recargable es un detalle ecológico que se agradece. Ya no es necesario preocuparse por comprar pilas constantemente. Simplemente se coloca cerca de una fuente de luz.
The Frame demuestra que un televisor puede ser más que tecnología. También puede ser un elemento que enriquece el espacio donde vivimos. Esta filosofía de diseño marca una diferencia en la experiencia cotidiana.