Estrategia política del Pacto Histórico toma nuevo rumbo tras reunión con el presidente Petro
En un encuentro determinante celebrado en la Casa de Nariño, el presidente Gustavo Petro se reunió con representantes del Pacto Histórico para delinear el futuro político de la coalición.
Durante la reunión, emergió como punto central la disolución de la Colombia Humana, decisión que surge tras el reciente dictamen del Consejo Nacional Electoral (CNE). Este organismo había excluido a la Colombia Humana de la fusión prevista con otros movimientos de izquierda.
A pesar de este revés administrativo, fuentes presentes en el encuentro revelaron a El Espectador que la coalición mantiene firme su objetivo principal: conseguir mayorías parlamentarias en las elecciones de 2026.
“La unidad sigue siendo nuestra prioridad estratégica”, enfatizaron los asistentes al encuentro presidencial. En consecuencia, descartan tajantemente la posibilidad de presentar listas separadas, como algunos sectores venían sugiriendo.
Las propuestas alternativas contemplaban la creación de una lista exclusiva del Pacto Histórico, mientras otra agruparía a los Unitarios junto con otros movimientos, incluyendo al partido Comunes. Sin embargo, estas opciones fueron descartadas durante la reunión.
La estrategia acordada apunta hacia la consolidación de una única lista electoral bajo el paraguas del Pacto Histórico. Esta decisión refleja la visión original del presidente Petro y el consenso alcanzado dentro de la coalición.
Los participantes del encuentro reafirmaron su compromiso con esta línea de acción: “Mantenemos la convicción de presentarnos como una fuerza política unificada para las elecciones parlamentarias de marzo”, señalaron fuentes cercanas a la reunión.
Esta determinación marca un momento crucial en la reorganización de las fuerzas progresistas colombianas, especialmente considerando los desafíos administrativos enfrentados con la Colombia Humana y la necesidad de mantener la cohesión política de cara a los próximos comicios.
La reunión en la Casa de Nariño evidencia el papel activo que mantiene el presidente Petro en la configuración estratégica del movimiento político que lo llevó al poder, aun cuando enfrenta transformaciones estructurales significativas.