Un nuevo caso de feminicidio conmociona a la población de Chía, Cundinamarca, donde las autoridades judicializaron a un menor de 17 años por el brutal asesinato de su pareja sentimental de 15 años.
Los hechos ocurrieron el pasado 22 de enero en la vereda Fragua, cuando fue hallado el cuerpo sin vida de la adolescente. Según el dictamen forense del Instituto Nacional de Medicina Legal, la víctima murió por asfixia mediante estrangulamiento.
Las investigaciones revelaron que, además del homicidio, la menor habría sido víctima de violencia sexual. Por esta razón, la Fiscalía imputó al presunto agresor los delitos de feminicidio y acceso carnal violento, ambos en carácter agravado.
Tras varios meses de investigación, el 13 de agosto la Policía Nacional logró la captura del adolescente en el municipio de Chía. Durante las audiencias concentradas, el acusado no aceptó los cargos presentados por la Fiscalía.
Dada la gravedad de los hechos, un fiscal de la Unidad de Responsabilidad Penal para Adolescentes de Cundinamarca ordenó el internamiento preventivo del menor en un centro especializado mientras avanza el proceso judicial.
Este caso se suma a las alarmantes cifras de violencia contra la mujer en Colombia. De acuerdo con el Observatorio Colombiano de Feminicidios, entre enero y julio de 2025 se han documentado 501 feminicidios consumados y 296 intentos.
Solo en julio se registraron 72 casos, siendo Antioquia el departamento más afectado con 10 víctimas. Le siguen Bogotá y Risaralda con 7 casos cada uno, mientras que Atlántico y Huila reportaron 6 feminicidios respectivamente.
La violencia de género continúa siendo un flagelo que afecta principalmente a mujeres jóvenes. Las autoridades instan a la ciudadanía a denunciar cualquier caso de violencia a través de las líneas de atención disponibles.
Entre los canales de ayuda se encuentran la línea 155 para orientación nacional a mujeres, la línea 141 del ICBF, la Línea Púrpura (018000112137), el servicio de WhatsApp de Sisma Mujer (3007551846), la línea de emergencia 123 y el canal directo con la Fiscalía mediante el 122.
El caso ha generado especial consternación por tratarse de víctima y victimario menores de edad, evidenciando la necesidad de fortalecer las estrategias de prevención de violencia en población adolescente y los programas de educación en igualdad de género desde temprana edad.