Max Verstappen, tetracampeón de Fórmula 1, se encuentra realizando un peculiar examen de manejo en Alemania este fin de semana.
A pesar de sus múltiples títulos en la máxima categoría del automovilismo, el piloto neerlandés debe cumplir con requisitos básicos. Estos son necesarios para obtener el permiso DMSB Nordschleife, documento indispensable para competir en carreras de resistencia.
El proceso de evaluación incluye pruebas teóricas y prácticas en el legendario circuito de Nürburgring. Este trazado alemán se caracteriza por sus más de 25 kilómetros de extensión y 176 curvas desafiantes.
Durante el fin de semana, Verstappen ha debido asistir a clases teóricas y sesiones de simulación virtual. Además, completó ocho vueltas acompañado por un instructor y otras ocho en solitario durante los entrenamientos libres.
“Regla número 1 de Nordschleife: Nada funciona sin un permiso”, destacó la cuenta oficial del circuito en redes sociales. Esta frase refleja el riguroso proceso que debe seguir cualquier piloto.
El neerlandés está utilizando un Porsche 718 Cayman GT4 especialmente modificado para cumplir las regulaciones. El vehículo ha sido ajustado para producir 300 caballos de potencia, muy por debajo de su capacidad original.
Si Verstappen supera exitosamente las evaluaciones, obtendrá el Permiso B este viernes. Esto le permitirá participar en la NLS7 junto al británico Chris Lulham, piloto virtual del equipo Redline.
El objetivo final es conseguir el Permiso A para poder debutar con un Ferrari 296 GT3 el 27 de septiembre. Esta fecha está estratégicamente ubicada una semana después del Gran Premio de Azerbaiyán.
Las características únicas del circuito justifican estos estrictos requisitos. Nürburgring presenta sectores rápidos, curvas ciegas, peraltes pronunciados y una recta de tres kilómetros. A diferencia de la F1, carece de las protecciones habituales.
Verstappen ha expresado su deseo de participar en las principales carreras de resistencia del mundo. Entre sus objetivos están las 24 Horas de Spa, Daytona, Sebring y Le Mans.
El piloto sigue los pasos de su padre Jos Verstappen, quien compitió en Le Mans en 2008 y 2009. En su primera participación, logró la victoria en la clase LMP2 con un Porsche RS Spyder.
A principios de mayo, Max ya había realizado pruebas secretas en Nürburgring bajo un seudónimo. En aquella ocasión, completó varias vueltas al volante de un Ferrari 296 GT3.
La agenda de Verstappen entre el Gran Premio de Italia y Bakú incluye estas evaluaciones los días 12 y 13 de septiembre. Este programa refleja su compromiso por expandir sus horizontes más allá de la Fórmula 1.