En un acto que ha generado profunda indignación en Venezuela, el régimen de Nicolás Maduro realizó un controversial espectáculo de fuegos artificiales desde El Helicoide para celebrar el inicio anticipado de la Navidad.
El Helicoide, ubicado en el suroeste de Caracas, funciona como sede del Servicio Bolivariano de Inteligencia (Sebin) y es tristemente conocido como uno de los principales centros de detención y tortura del país.
La Plataforma Unitaria Democrática (PUD), principal coalición opositora venezolana, expresó su enérgico rechazo ante este hecho. “Con indignación rechazamos categóricamente este acto perverso e inhumano”, manifestaron a través de un comunicado oficial.
Los opositores enfatizaron que El Helicoide representa un símbolo de represión y violación sistemática de derechos humanos. En sus instalaciones permanecen detenidos numerosos presos políticos bajo condiciones infrahumanas.
El Comité de Derechos Humanos del partido Vente Venezuela, liderado por María Corina Machado, describió la cruel ironía del evento. “Brillos en el cielo mientras, debajo, hombres y mujeres son humillados, torturados y alejados de sus familias”, denunciaron.
Henrique Capriles, diputado electo, calificó el acto como “una nueva burla a las familias que sufren día tras día”. El político destacó que la paz de un país no puede construirse sobre el dolor y las violaciones a los derechos humanos.
Esta celebración anticipada de la Navidad forma parte de una práctica habitual del régimen de Maduro desde 2013. El dictador argumenta que adelantar las festividades beneficia la economía y la cultura del país.
El controversial evento ocurre en un contexto de creciente represión política en Venezuela. Según la Comisión de Determinación de los Hechos de la ONU, la persecución contra defensores de derechos humanos y libertades se ha intensificado durante 2025.
Las imágenes del espectáculo pirotécnico, ampliamente difundidas en redes sociales, muestran los fuegos artificiales iluminando la característica estructura en forma de espiral de El Helicoide, mientras familiares de los detenidos protestaban en las inmediaciones.
Organizaciones de derechos humanos han documentado extensivamente las condiciones inhumanas dentro de El Helicoide. Los detenidos enfrentan hacinamiento extremo, falta de atención médica y frecuentes casos de tortura física y psicológica.
La decisión de utilizar un centro de detención como escenario para celebraciones navideñas refleja, según analistas políticos, el nivel de desconexión del régimen con el sufrimiento de los venezolanos y su tendencia a normalizar la represión sistemática.