La principal líder opositora venezolana, María Corina Machado, expresó su disposición a reunirse con la presidenta interina Delcy Rodríguez. El objetivo sería establecer un “cronograma de transición” en el país. Así lo informó este lunes su equipo de prensa tras una reunión virtual con medios colombianos.
Durante ese encuentro, Machado abrió la puerta a conversar con la dirigente chavista. Esto ocurre luego de la captura del dictador Nicolás Maduro el 3 de enero. La detención se produjo mediante una operación militar de Estados Unidos.
“Si es necesario intercambiar en algún encuentro para definir el cronograma de una transición, se hará”, afirmó la dirigente opositora. Sus palabras fueron compartidas durante la videoconferencia con periodistas colombianos. La transcripción de la conversación fue difundida por su equipo de prensa.
Machado sostuvo que cualquier conversación se limitaría exclusivamente a la definición de los pasos del proceso político. Sin embargo, remarcó que el gobierno interino encabezado por Rodríguez mantiene la misma naturaleza que el de Maduro. “El gobierno interino de Rodríguez sigue siendo la mafia”, agregó con contundencia. “Pueden tener otro nombre, pero son la mafia”, insistió.
La dirigente opositora volvió a referirse a las elecciones presidenciales de 2024. Los resultados de esos comicios son desconocidos por la oposición venezolana. Machado aseguró que cualquier proceso de transición debe basarse en el reconocimiento de esa fecha electoral.
“Si es necesario para intercambiar en algún encuentro a los efectos de definir un cronograma de transición, pues se hará”, expresó. No obstante, estableció condiciones claras para ese diálogo. “Pero lo he dicho, cualquier proceso es sobre la base del reconocimiento del 28 de julio de 2024”, puntualizó. Sus declaraciones fueron realizadas durante el encuentro virtual con medios colombianos como el diario El Tiempo. También participó la emisora Caracol Radio.
La oposición denuncia fraude en esos comicios de manera categórica. Las autoridades electorales proclamaron de forma ilegítima vencedor a Maduro en aquella ocasión. Le otorgaron un tercer mandato que inició el 10 de enero de 2025.
En ese contexto, Machado afirmó que el régimen venezolano no preveía un escenario de transición política. “Ellos estaban convencidos de que los miembros del Gobierno eran intocables”, sostuvo la líder opositora. Por eso, según su análisis, no están preparados para aceptar que esto es irreversible.
“Estos tipos están siendo forzados a llevar adelante procesos en contra de su propia esencia”, añadió Machado. Además, señaló un elemento fundamental del régimen. “Todo lo que sostiene al régimen de Maduro es la represión”, subrayó con énfasis.
Las declaraciones se producen en un momento particular de la política regional. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, normaliza relaciones con el Ejecutivo chavista. En ese marco, el rol de Machado en la Venezuela posterior a la salida de Maduro aparece como una incógnita.
Trump cuestionó inicialmente la capacidad de la opositora para asumir como presidenta tras la detención de Maduro. Sin embargo, moderó su postura posteriormente. El cambio ocurrió luego de que Machado le entregara simbólicamente su medalla del Nobel de Paz. Ese encuentro se realizó a mediados de enero.
“Estamos hablando con ella, quizás podamos involucrarla de alguna manera, me encantaría”, afirmó el mandatario estadounidense. Sus palabras fueron pronunciadas tras ese encuentro en la Casa Blanca.
En el plano regional, Machado descartó reunirse próximamente con el presidente de Colombia, Gustavo Petro. Además, le pidió que se posicione de forma clara contra el chavismo. Esta solicitud se produce antes de la reunión que el mandatario colombiano mantendrá este martes con Trump en Washington.
“No puede haber punto medio”, afirmó la líder opositora con firmeza. “No se puede estar bien con Dios y con el diablo”, agregó de manera contundente. Al referirse a ese encuentro bilateral entre Petro y Trump, sostuvo que es una oportunidad importante. Representa un momento para que Petro “se defina claramente” frente al proceso político venezolano.
“No se puede estar con el crimen y la opresión y con el pueblo venezolano”, expresó Machado. “Espero que el señor Petro entienda que este proceso va más allá”, continuó. También manifestó su esperanza de que las dudas del mandatario colombiano terminen de disiparse.
Machado permanece fuera de Venezuela desde diciembre del año pasado. En ese mes salió de la clandestinidad para viajar a Oslo, capital de Noruega. En esa ciudad recibió el Premio Nobel de la Paz. Sin una fecha prevista para regresar a su país, no descartó una visita previa a Bogotá.
“Me muero por ir a Colombia”, afirmó la dirigente opositora con entusiasmo. “No sé si iré antes de ir a Venezuela”, reconoció con cautela. “Pero sé que tan pronto como sea posible iremos para allá”, aseguró finalmente.
La situación política venezolana atraviesa un momento de profunda transformación tras la captura de Maduro. La salida del poder del ex dictador abrió una etapa de reordenamiento político en el país. También inició un proceso de apertura económica y redefinición de alianzas internacionales. Sin embargo, persisten la crisis social y la fragilidad institucional que caracterizan al país caribeño.
Las autoridades estadounidenses mantienen en prisión al ex dictador venezolano y a su esposa, Cilia Flores. Ambos se declararon inocentes de acusaciones de narcotráfico y corrupción. Esperan la próxima audiencia judicial que se realizará en marzo en Nueva York.
Mientras tanto, la ONG Foro Penal contabilizó un total de 687 presos políticos en Venezuela. Este dato surge tras las recientes excarcelaciones realizadas por el gobierno interino. En sus redes sociales, la organización detalló que 600 de los detenidos son hombres. Además, hay 87 mujeres entre los prisioneros políticos. El conteo fue actualizado hasta el 2 de febrero. La organización precisó que 505 son civiles y 182 militares.
El nombramiento de Félix Plasencia como nuevo representante diplomático de Venezuela en Estados Unidos marca otro paso significativo. La designación fue anunciada por Delcy Rodríguez poco después de su reunión en Miraflores. Ese encuentro fue sostenido con la encargada de negocios estadounidense, Laura Dogu.
La reunión entre Rodríguez y Dogu marca el primer contacto oficial entre Caracas y Washington. Este acercamiento ocurre tras siete años de ruptura diplomática entre ambos países. El encuentro se enmarca dentro de un plan del Departamento de Estado. El objetivo es apoyar la estabilización y una transición política en el país caribeño.
La transición venezolana enfrenta múltiples desafíos en las próximas semanas y meses. La posibilidad de un diálogo entre Machado y Rodríguez representa un elemento novedoso. Este potencial encuentro podría definir los tiempos y formas del proceso de cambio político. No obstante, las diferencias entre ambas visiones del país siguen siendo profundas y estructurales.
La comunidad internacional observa con atención los próximos pasos del proceso venezolano. La normalización de relaciones entre Estados Unidos y el gobierno interino genera expectativas. También plantea interrogantes sobre el futuro rol de los líderes opositores en la nueva etapa política.