Las empresas colombianas enfrentan hoy un desafío diferente al que imaginaban. Ya no se trata de decidir si adoptan inteligencia artificial. Ahora deben resolver sobre qué datos lo harán. Esa distinción marca la diferencia entre herramientas útiles y tecnología desperdiciada.
Durante los últimos dos años, el mercado de software empresarial incorporó masivamente la expresión “inteligencia artificial” en sus catálogos. Sin embargo, la mayoría de estas soluciones operan sobre datos desconectados. Los registros contables permanecen planos. Capturan lo que pasó, pero no explican por qué pasó. Tampoco anticipan qué va a pasar.
El empresario formula una pregunta. Recibe una respuesta genérica. La herramienta no conoce su negocio. Finalmente, el sistema queda sin usar.
“Tendemos a pensar que la inteligencia artificial es solo generativa. Pero la inteligencia artificial es también cualquier técnica que permita a los computadores emular la inteligencia humana usando lógica algorítmica. Uno tiene que tener una correcta combinación entre lo determinístico y lo generativo. Esa combinación es lo que permite democratizar el acceso a la IA para compañías de cualquier tamaño”, explicó Carlos Suárez Berrio, Director de Innovación de Loggro.
Esta plataforma colombiana tomó una decisión diferente desde su origen. En lugar de agregar inteligencia artificial desde afuera, la construyó desde adentro. Loggro nació en 2020 como empresa SaaS y AI native simultáneamente. Su equipo acumula más de 30 años de experiencia en desarrollo de software de gestión empresarial.
Mientras otros proveedores buscaban cómo incorporar inteligencia artificial a plataformas ya construidas, Loggro diseñó su arquitectura de forma distinta. La IA estaría en el núcleo del sistema. No en su periferia.
El resultado práctico es una plataforma con tres capas de inteligencia integradas. La primera capa incluye automatizaciones deterministas para procesos que no admiten error. Entre ellos están la liquidación de nómina, las validaciones DIAN y los cálculos tributarios. También el costeo de inventario en tiempo real con costo promedio móvil transacción a transacción.
La segunda capa incorpora modelos de lenguaje generativos. Estos se entrenan con los datos del cliente para análisis y recomendaciones. La tercera capa incluye agentes especializados que colaboran según el contexto. Responden de manera puntual según el módulo que se esté analizando. Puede ser nómina o estados financieros.
La infraestructura de IA corre sobre AWS Bedrock. Este es uno de los proveedores más avanzados de IA corporativa. Ofrece acceso a más de cien modelos de lenguaje de última generación. Esto brinda una garantía relevante para cualquier empresa que gestione información sensible.
La inteligencia artificial de Loggro es privada. Opera exclusivamente sobre la base de datos del propio negocio. La información de los clientes no se usa para entrenar modelos públicos.
“En nómina: el mayor tiempo que dedican las áreas financieras tiene que ver con responderle preguntas a los empleados sobre sus desprendibles. Construimos un agente que explica cómo se calculó cada ítem —no cómo se calcula hoy, sino como quedó guardado en el momento en que sucedió, con la legislación vigente en ese período específico”, afirmó Berrio.
Existe un principio en ciencia de datos que aplica directamente aquí. La calidad del análisis es proporcional a la riqueza de los datos que lo alimentan. Loggro integra en una sola plataforma el punto de venta y la gestión de restaurantes. También los inventarios, la nómina y la facturación electrónica. Además, los alojamientos y la contabilidad.
Más de 20.000 empresas en más de 200 municipios del país operan sobre este ecosistema. Cada transacción alimenta a la IA con un contexto único. Ningún sistema aislado puede replicar esta riqueza de información.
En Loggro Alojamientos, el agente de “pricing” analiza eventos en la ciudad. También revisa tarifas del set competitivo. Luego recomienda cuándo subir o bajar precios. Este es el tipo de inteligencia de “revenue management” que hasta hace poco era exclusiva para las grandes cadenas hoteleras.
En Loggro Restobar, la semaforización de cocina convierte las comandas físicas en un panel digital. Las prioridades se vuelven visibles en tiempo real. Esto reduce la espera en el servicio. También elimina errores de operación.
En los módulos de inventarios, los agentes de IA determinística recalculan el costo promedio móvil en cada transacción. No lo hacen al cierre del mes. Para una empresa de distribución o “retail”, esto significa que el equipo comercial sabe en tiempo real hasta qué precio puede vender. Puede hacerlo sin dañar el margen.
Además, el balance refleja el valor real del activo circulante en cualquier momento del mes. No es una estimación construida al final del período. Si la empresa necesita presentar estados financieros a una entidad financiera el día 18, los datos están cerrados. Son fieles a esa fecha.
Hay una señal que suele pasar desapercibida en las decisiones de adopción tecnológica. Es relevante observar qué eligen los profesionales que mejor conocen el software contable. Estos trabajan con múltiples herramientas simultáneamente.
Más de 10.000 contadores colombianos hacen parte hoy de la comunidad de Contadores Aliados de Loggro. Para ellos, la IA representa un cambio concreto en su labor contable. Les ayuda a automatizar hasta el 80 % del tiempo dedicado al análisis financiero. Les brinda información que fortalece su criterio para la toma de decisiones.
El límite es claro. La IA no da fe pública. El criterio profesional permanece con el contador. También la firma y la responsabilidad ética. La IA potencia, pero la decisión es siempre humana.
“Estamos trabajando en las APIs activamente. Nuestra data es muy rica y muy completa. Ya tenemos APIs del módulo de ventas — facturas, clientes, formas de pago, inventario, estructura organizacional, centros de costo. Ya se están usando para conectar CRMs directamente con el ERP. También para que los pedidos de un e-commerce lleguen directamente como facturas a Loggro, que se validen en la DIAN y se notifique al cliente. Todo automático”, explicó Luis Alfredo Alcaraz Moreno, Gerente de Producto ERP.
Las empresas que continúen con datos fragmentados en sistemas aislados enfrentan un riesgo doble. No solo habrán perdido la oportunidad de aplicar inteligencia artificial. Habrán perdido el activo que cualquier plataforma de IA necesita para funcionar. Ese activo son los datos dinámicos, conectados y en tiempo real sobre su propio negocio.
La decisión no es tecnológica. Es estratégica. El ecosistema colombiano con más de 30 años de experiencia construyendo esa base ya está disponible. Está certificado por la DIAN como Proveedor Tecnológico Autorizado. Cuenta con ISO/IEC 27001 en seguridad de la información. Está listo para las pymes que decidan crecer con un ecosistema integrado con inteligencia artificial.
En 2026, las pymes colombianas más dinámicas ya comprendieron que la inteligencia artificial no es un complemento opcional. Es una capacidad que depende de la calidad y conexión de sus datos. La pregunta ya no es si adoptar esta tecnología. Es sobre qué base de información construir su ventaja competitiva.