Las conversaciones nucleares entre Irán y tres potencias europeas se reanudaron este viernes en Estambul, en medio de tensiones diplomáticas.
La delegación iraní se reunió con representantes de Alemania, Francia y Reino Unido en el consulado de Irán en la ciudad turca. Este encuentro marca el primer diálogo desde el conflicto armado de doce días entre Israel e Irán en junio.
Los ataques israelíes, respaldados por Estados Unidos, incluyeron bombardeos sobre tres instalaciones nucleares iraníes. Israel argumentó que buscaba evitar que la República Islámica desarrollara armas atómicas.
Las negociaciones comenzaron a las 09:30 hora local en un ambiente de alta expectativa diplomática. Se programó una duración aproximada de tres horas para abordar los puntos críticos del programa nuclear iraní.
El acuerdo original de 2015, firmado entre Irán y seis potencias mundiales, establecía restricciones al desarrollo nuclear iraní. A cambio, se levantarían progresivamente las sanciones impuestas por Naciones Unidas.
Sin embargo, la situación se complicó en 2018 cuando Estados Unidos, bajo la presidencia de Donald Trump, abandonó unilateralmente el pacto. Esta decisión llevó a la reimposición de sanciones contra Teherán.
Las tres naciones europeas mantuvieron su compromiso con el acuerdo original. No obstante, ahora acusan a Irán de incumplir sus obligaciones y amenazan con restablecer todas las sanciones.
El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores iraní, Esmail Baqai, considera esta reunión como una prueba del realismo europeo. También la ve como una oportunidad para rectificar posturas sobre el programa nuclear.
Irán suspendió su cooperación con el Organismo Internacional de Energía Atómica tras la guerra con Israel. El país persa responsabiliza parcialmente al OIEA por los ataques recibidos.
El viceministro iraní Kazem Qaribabadi advirtió que activar el mecanismo “snapback” para reimplementar sanciones sería ilegal. Teherán amenaza con retirarse del Tratado de No Proliferación si esto ocurre.
Las instalaciones nucleares iraníes sufrieron daños “graves” según el canciller Abás Araqchi. Sin embargo, enfatizó que el enriquecimiento de uranio continuará siendo un “orgullo nacional” no negociable.
Actualmente, Irán es el único país sin armas nucleares que enriquece uranio al 60%. Esta cifra supera significativamente el límite del 3,67% establecido en 2015, aunque permanece por debajo del 90% necesario para armas atómicas.
Los inspectores del OIEA abandonaron territorio iraní, aunque se espera una visita técnica próximamente. Sin embargo, no tendrán acceso directo a las instalaciones nucleares del país.
La posición iraní sobre el enriquecimiento de uranio representa un punto de conflicto fundamental. Mientras Teherán lo considera un derecho inalienable para uso civil, Washington lo ve como una línea roja infranqueable.