La investigación en torno a Diego Marín Buitrago, conocido como Papá Pitufo o el Zar del contrabando, ha tomado un nuevo giro tras la revelación de un informe secreto de Interpol Colombia. Este documento, enviado al FBI en noviembre de 2023 y publicado por Noticias Caracol, busca esclarecer investigaciones inconclusas en Colombia, muchas de ellas relacionadas con corrupción y narcotráfico.
Un caso emblemático es la incautación de 500 kilos de cocaína en 2015, ocultos en pieles de bovino y enviados desde Buenaventura hacia Valencia, España. Mientras que en España se capturaron a once personas, en Colombia el caso quedó archivado en Cali, con múltiples irregularidades. Las únicas pistas en Colombia provienen del testimonio de José Miguel Maldonado, alias El Lobo, un sicario del Clan del Golfo. Maldonado implicó directamente a Diego Marín y a su hijo, Juan Diego Marín, alias Perrito, como financiadores de la organización de Eduard Giraldo, alias Boliqueso.
El testimonio de El Lobo fue contundente. Sin embargo, en 2016, desde la cárcel de Popayán, Maldonado se retractó, alegando presiones y atentados en su contra. Esta retractación llevó a la justicia colombiana a desestimar los procesos contra varios presuntos mafiosos del Valle. La Fiscalía no investigó si la retractación fue espontánea o inducida, y los jueces archivaron los casos, considerando a Maldonado un testigo poco confiable.
A pesar de la retractación, en los expedientes quedaron pruebas contundentes. Chats entre Maldonado y un comprador identificado como Plata Grande revelan negociaciones sobre el pago de la droga incautada en España. En uno de los mensajes, Maldonado exigía el pago de su “plata”, sugiriendo una conexión directa con la operación de narcotráfico. Sin embargo, la Fiscalía no profundizó en estas evidencias.
El informe de Interpol también menciona otro cargamento de 250 kilos de cocaína incautado en 2015, camuflado en pulpa de guayaba y con destino a España. Aunque el empresario Manuel Eduardo Espinosa y otros implicados fueron condenados, la conexión con Diego Marín no fue investigada a fondo. Documentos oficiales muestran que una de las empresas involucradas, Agencia Colombiana de Aduanas, estuvo bajo el control de Marín antes de ser transferida a su socio José Manuel Velasco.
El informe enviado al FBI y compartido con las autoridades españolas detalla una red de empresas, propiedades y más de medio centenar de nombres de familiares y socios de Pitufo, presuntamente involucrados en su actividad criminal. La intervención del FBI y organismos internacionales podría aclarar el papel de Diego Marín en actividades de narcotráfico y contrabando en Colombia. Sin embargo, su extradición al país sigue en suspenso debido a los recursos interpuestos por su defensa, que asegura que su regreso a Colombia significaría su “pena de muerte”.
Este caso refleja las complejidades del sistema judicial colombiano y la influencia de poderosos actores del narcotráfico. La falta de acción por parte de las autoridades colombianas, a pesar de las pruebas, plantea serias dudas sobre la eficacia y la integridad del sistema. La intervención internacional podría ser crucial para desentrañar la red de corrupción y narcotráfico que rodea a Diego Marín y sus asociados. Mientras tanto, la sociedad colombiana sigue esperando justicia en un caso que ha dejado una marca indeleble en el país.