En medio de una profunda crisis deportiva, Millonarios oficializó el regreso de Hernán Torres como su nuevo director técnico. El experimentado estratega tolimense asume las riendas del equipo capitalino que atraviesa uno de sus peores momentos en los últimos años.
La llegada de Torres se produce tras la abrupta salida de David González, quien dejó el cargo después de la dolorosa derrota en casa ante Unión Magdalena. Este resultado hundió al equipo en el último lugar de la tabla de posiciones y desató la furia de los aficionados en El Campín.
El nuevo entrenador azul firmó un contrato hasta diciembre de 2026, modificando sus planes iniciales que lo vinculaban con Real Cartagena. Durante su estancia en Nueva York, Torres recibió la llamada de la directiva embajadora y no dudó en aceptar el desafío.
La historia entre Torres y Millonarios está marcada por el éxito. En 2012, el estratega logró romper una sequía de 24 años sin títulos al conseguir la estrella 14 para el club capitalino. En aquella ocasión, heredó un equipo consolidado por Richard Páez y lo transformó en una máquina ganadora.
Sin embargo, el panorama actual es completamente diferente. El técnico tolimense encuentra un equipo desmoralizado, sin resultados positivos y con una hinchada profundamente decepcionada. A diferencia de su primera etapa, ahora deberá buscar soluciones inmediatas con el plantel disponible.
Para esta nueva aventura, Torres mantiene gran parte de su equipo de trabajo histórico. Luis Asprilla, antiguo jugador del club, será su asistente técnico. Además, Diego Alejandro Guzmán continuará como preparador físico y Jairo Sarta retorna como entrenador de arqueros. La única ausencia notable es Darío “Chusco” Sierra, quien fuera su mano derecha en el ciclo anterior.
El presidente Enrique Camacho, junto al capitán Mackalister Silva y el director deportivo Ricardo Pérez, explicaron que la decisión de cambiar el rumbo fue inevitable. Aunque inicialmente apostaban por un proyecto a largo plazo con González, los resultados adversos forzaron una modificación drástica en los planes.
Mientras se completa la incorporación oficial de Torres, el equipo será dirigido interinamente por Carlos Giraldo, entrenador de la Sub-20, quien estará en el banco este sábado cuando Millonarios enfrente al líder Junior de Barranquilla.
El desafío que enfrenta Torres es monumental: debe revitalizar un equipo golpeado anímicamente, reconectar con una afición indignada y demostrar que su capacidad técnica sigue vigente. La presión es máxima en un club que no admite medianías y exige resultados inmediatos.
La salida de David González fue inevitable tras la crisis de resultados. “La situación es insostenible y es entendible”, fueron sus últimas palabras como técnico azul, reconociendo el momento crítico del equipo. Su ciclo terminó con el equipo en el último lugar del campeonato y una relación deteriorada con la tribuna.