La aparición de dos banderas del grupo guerrillero ELN durante el fin de semana ha generado preocupación entre los habitantes de Piedecuesta, Santander.
Las autoridades locales respondieron rápidamente incrementando la presencia militar y policial en las vías de acceso a Bucaramanga y su área metropolitana.
La primera bandera fue descubierta el sábado en la vereda Pozo Negro, ubicada a siete kilómetros del casco urbano de Piedecuesta. Posteriormente, el domingo por la tarde, apareció una segunda bandera en la subestación de energía de Guatiguará.
Tras estos hallazgos, unidades especializadas del Ejército y la Policía Nacional realizaron minuciosos operativos de inspección en ambas zonas. Afortunadamente, los equipos de seguridad descartaron la presencia de artefactos explosivos en los lugares donde fueron encontradas las banderas.
Como medida preventiva, las fuerzas del orden mantienen activos los patrullajes constantes en estos sectores. Además, se ha establecido un plan de vigilancia reforzada en puntos estratégicos del municipio.
La Segunda División del Ejército ha hecho un llamado a la ciudadanía para que mantenga la calma. Sin embargo, también solicitan su colaboración activa para reportar cualquier actividad sospechosa a través de las líneas de emergencia 147 y 107.
Estos acontecimientos han generado inquietud entre los residentes de Piedecuesta, quienes temen que la aparición de estos símbolos subversivos pueda señalar un posible retorno de actividades guerrilleras en la región.
Las autoridades aseguran que continuarán monitoreando la situación de cerca. También han intensificado la coordinación entre diferentes organismos de seguridad para garantizar la tranquilidad de los habitantes del área metropolitana de Bucaramanga.