Ataque mortal del ELN deja tres soldados muertos y tres heridos en Boyacá
Una emboscada perpetrada por el Frente Adonay del ELN cobró la vida de tres soldados profesionales en el municipio de Chita, Boyacá. Los hechos ocurrieron durante la noche del lunes 4 de agosto, mientras las tropas realizaban labores rutinarias de vigilancia.
Los uniformados fueron sorprendidos aproximadamente a las 11:10 de la noche en la vereda El Moral. Los insurgentes emplearon una combinación letal de artefactos explosivos y ráfagas de fusil contra la unidad militar.
Las víctimas mortales fueron identificadas como Durley Ascencio Tapiero, Andrés Felipe Arias Ponce y Jaider Miguel Mercado Meléndrez. Además, otros tres militares resultaron heridos durante el ataque.
La respuesta institucional fue inmediata. Los soldados heridos recibieron atención médica preliminar en las EPS locales de Jericó y Chita. Posteriormente, fueron trasladados a centros médicos especializados siguiendo los protocolos de emergencia establecidos.
La Primera Brigada del Ejército, perteneciente a la Quinta División, activó rápidamente los mecanismos de investigación. Se estableció coordinación con el Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) del municipio de Socha para iniciar las pesquisas correspondientes.
El comando militar expresó su profundo pesar por la pérdida de los efectivos. “Extendemos un mensaje de solidaridad y sentidas condolencias a sus familias, amigos y compañeros”, manifestaron a través de un comunicado oficial.
Como medida preventiva, las fuerzas militares intensificaron su presencia en la región. El objetivo es doble: dar con los responsables del ataque y evitar nuevos actos violentos que amenacen la seguridad de las comunidades del centro del país.
Este ataque representa un duro golpe para las fuerzas estatales en un momento complejo para la seguridad nacional. El Ejército reafirmó su determinación de continuar combatiendo a los grupos armados organizados que persisten en sus actividades violentas.
La emboscada pone de manifiesto los desafíos que enfrentan las fuerzas de seguridad en zonas rurales. También evidencia la capacidad operativa que mantiene el ELN para ejecutar ataques coordinados contra objetivos militares.
Las autoridades han desplegado recursos adicionales para fortalecer la seguridad en la zona. La investigación del CTI busca no solo esclarecer los hechos sino también identificar patrones que permitan prevenir futuros ataques similares.
El incidente ha generado preocupación entre los habitantes de la región. Las comunidades locales temen que este tipo de acciones violentas puedan escalar, afectando la frágil paz que se intenta construir en los territorios.