Estados Unidos marca un hito histórico al declarar como organizaciones terroristas a Los Choneros y Los Lobos, las principales bandas narcodelictivas de Ecuador. Esta decisión sin precedentes fue firmada por el secretario de Estado Marco Rubio.
La medida, oficializada mediante el documento 2025-17067, se fundamenta en una exhaustiva revisión de registros administrativos. Además, contó con el respaldo del fiscal general y el secretario del Tesoro estadounidense.
La clasificación permite activar la sección 219 de la Ley de Inmigración y Nacionalidad de Estados Unidos. En consecuencia, se pueden implementar sanciones económicas, congelar activos y establecer restricciones migratorias contra estos grupos.
La designación contempla también los nombres alternativos bajo los que operan estas organizaciones criminales. Por ejemplo, Los Choneros son conocidos como Águilas o Fatales, mientras Los Lobos utilizan la denominación “Los Lobos Drug Trafficking Organization”.
El anuncio coincide estratégicamente con la visita oficial de Marco Rubio a Ecuador. Durante su estadía, el Secretario de Estado mantiene importantes reuniones con el presidente Daniel Noboa para fortalecer lazos bilaterales.
Ecuador atraviesa una crisis de seguridad sin precedentes desde inicios de 2024. El país ha implementado estados de excepción intermitentes para combatir la violencia desatada por estas organizaciones criminales.
Las bandas han demostrado un poder destructivo alarmante a través de masacres carcelarias y atentados con explosivos. Su capacidad operativa incluye el control de centros penitenciarios y alianzas con carteles internacionales del narcotráfico.
La transnacionalización de estas organizaciones preocupa especialmente a Washington. Sus vínculos con carteles mexicanos y redes de lavado de dinero en Estados Unidos representan una amenaza hemisférica significativa.
El presidente Noboa ha insistido en foros internacionales sobre la naturaleza terrorista de estos grupos. Esta clasificación respalda su postura y podría facilitar mayor cooperación militar, tecnológica y financiera.
La medida impacta severamente la capacidad operativa de estas organizaciones en el sistema financiero global. Además, permite perseguir legalmente a cualquier persona o entidad que les brinde apoyo material.
Esta designación representa un cambio significativo en la política regional antiterrorista. Tradicionalmente, solo grupos insurgentes como las FARC o el ELN habían recibido esta clasificación en América Latina.
Las organizaciones civiles ecuatorianas han celebrado esta decisión como un paso necesario. Durante años han exigido mayor atención internacional ante la violencia desatada por estas estructuras criminales.
La presencia de Marco Rubio en Quito durante el anuncio envía un mensaje contundente. Estados Unidos respalda la estrategia de seguridad de Noboa y advierte sobre consecuencias severas a las organizaciones criminales.
Los fiscales federales estadounidenses probablemente intensificarán los procesos judiciales contra cabecillas y testaferros. Esta nueva clasificación les otorga herramientas legales más amplias para su persecución.