La Policía Metropolitana del Valle de Aburrá desarticuló una organización criminal dedicada a la adulteración masiva de cerveza en Medellín.
Los delincuentes, identificados como la banda “Los del Doce”, operaban una red sofisticada de adulteración y distribución de cerveza en varios sectores de la ciudad. Durante el operativo, las autoridades capturaron a trece personas en los barrios San Cristóbal y Doce de Octubre.
El modus operandi de la organización consistía en recolectar botellas vacías abandonadas en las calles de la ciudad. Posteriormente, en instalaciones clandestinas, los criminales lavaban meticulosamente los envases para reutilizarlos en su operación ilegal.
La magnitud de esta actividad delictiva quedó evidenciada por los elementos incautados durante el operativo policial. Las autoridades decomisaron más de 14.000 cervezas ya adulteradas y listas para su distribución. Además, encontraron otras 13.000 botellas en proceso de lavado.
Un elemento revelador del alcance de esta operación fue el hallazgo de más de 30.000 tapas, lo que sugiere que la banda planeaba expandir significativamente su producción ilegal. Los delincuentes también contaban con maquinaria especializada para el proceso de adulteración.
La distribución de estas bebidas adulteradas se concentraba en establecimientos comerciales de varios sectores de Medellín. Las zonas más afectadas incluían los barrios Castilla, Doce de Octubre, Aranjuez y San Cristóbal, extendiéndose hasta el municipio vecino de Bello.
Los investigadores descubrieron que la banda utilizaba químicos para “hacer rendir” la cerveza, una práctica que no solo constituye un fraude comercial sino que representa un grave riesgo para la salud pública. Esta operación ilegal cobró especial relevancia ante la proximidad de la Feria de las Flores, uno de los eventos más importantes de Medellín.
La captura de esta organización criminal representa un golpe significativo al comercio ilegal de bebidas adulteradas en la región. Las autoridades continúan investigando posibles conexiones con otros grupos delictivos y la existencia de más puntos de distribución en la ciudad.
Este caso pone de manifiesto la necesidad de mantener controles rigurosos sobre la venta de bebidas alcohólicas, especialmente durante eventos masivos como la Feria de las Flores. También resalta la importancia de que los consumidores adquieran sus bebidas en establecimientos autorizados y verificados.