El hallazgo de un fragmento del manuscrito medieval sobre el rey Arturo y el mago Merlín en la Universidad de Cambridge ha capturado la atención de académicos y entusiastas de la historia por igual. Este descubrimiento, que data de hace más de 700 años, ofrece una ventana fascinante al mundo de las leyendas artúricas y a las prácticas de conservación de manuscritos en la Edad Media.
En 2019, un grupo de investigadores de la Universidad de Cambridge se topó con un fragmento de manuscrito medieval cosido en la tapa de un libro. Este hallazgo, aunque emocionante, presentó un desafío considerable debido al estado deteriorado del documento. El fragmento había sido sometido a siglos de maltrato, lo que complicó su extracción para un estudio detallado. Sin embargo, gracias a la tecnología moderna, los investigadores pudieron analizar el documento sin necesidad de retirarlo del encuadernado.
El fragmento resultó ser parte de la Suite Vulgate du Merlin, una continuación en francés antiguo de la leyenda del rey Arturo y el mago Merlín. Este texto, publicado originalmente alrededor de 1230, es una pieza clave en la literatura artúrica. La doctora Irène Fabry-Tehranchi, especialista en colecciones de la Universidad de Cambridge, explicó que inicialmente se pensó que el fragmento pertenecía a una historia del siglo XIV sobre Sir Gawain. Sin embargo, estudios posteriores revelaron su verdadera identidad como parte de la secuela francesa del Vulgate du Merlin.
El fragmento encontrado en Cambridge es una adición valiosa a las 40 copias conocidas de este texto. Cada copia es única, ya que fue hecha a mano por monjes, lo que le confiere particularidades individuales. Se especula que esta copia en particular fue realizada entre 1275 y 1315. La Suite Vulgate du Merlin narra los primeros años del reinado de Arturo, su relación con los caballeros de la Mesa Redonda y su lucha contra los sajones. Presenta a Arturo como un joven héroe que se casa con Ginebra, inventa la Mesa Redonda y mantiene una buena relación con Merlín, su consejero.
El fragmento contiene dos episodios clave. El primero describe la victoria de los cristianos contra los sajones en la Batalla de Cambénic, donde Gauvain, uno de los caballeros de la Mesa Redonda, lucha junto a sus hermanos y su padre, el rey Loth, contra los reyes sajones Dodalis, Moydas, Oriancés y Brandalus. El segundo episodio narra la llegada de Merlín a la corte de Arturo disfrazado de arpista ciego, demostrando su habilidad para cambiar de apariencia.
El estudio del manuscrito requirió el uso de tecnología avanzada debido a su fragilidad. El documento, al haber sido reutilizado para encuadernar otro libro, estaba rasgado y doblado. Los investigadores utilizaron una variedad de herramientas tecnológicas para estudiarlo sin manipularlo físicamente. La preservación in situ permitió una mirada crucial a las prácticas archivísticas del siglo XVI y un acceso a la historia medieval.
El Laboratorio de Imágenes de Patrimonio Cultural (CHIL) y los Departamentos de Conservación y Patrimonio, junto con el de Manuscritos Modernos de la Universidad, trabajaron en conjunto para desvelar los secretos del documento. Se utilizó una técnica de imagen multiespectral, que captura el fragmento en varias longitudes de onda de luz, desde ultravioleta hasta infrarrojo, para combinarlas en una sola imagen. Esta técnica mejoró la legibilidad del texto y reveló detalles adicionales invisibles al ojo humano, como anotaciones al margen.
Además, se realizó una tomografía computarizada con la ayuda del departamento de zoología de la Universidad, utilizando una máquina de rayos X para estudiar otros elementos estructurales del encuadernado. Esto permitió al CHIL crear un modelo 3D del fragmento mientras el original permanecía intacto. Estas herramientas permitieron desdoblar digitalmente el fragmento para su estudio.
Maciej M Pawlikowsk, director del CHIL, destacó que el proyecto fue una oportunidad para emplear todas las técnicas posibles de revelación fotográfica. Cada técnica aportó información valiosa, resultando en la creación de un conjunto único de objetos digitales que situaron al original en un nuevo contexto y transformaron la comprensión del mismo.
Este descubrimiento no solo enriquece el conocimiento sobre la literatura artúrica, sino que también destaca la importancia de las tecnologías modernas en la preservación y estudio de documentos históricos. La combinación de técnicas avanzadas y el trabajo interdisciplinario han permitido a los investigadores desentrañar los secretos de un fragmento que, de otro modo, habría permanecido oculto en el tiempo.