La reciente sanción de la Ley 2486 de 2025 por parte del presidente Gustavo Petro ha generado un intenso debate en Colombia. Esta ley regula el uso de vehículos livianos, como bicicletas y patinetas eléctricas, en las ciclorrutas del país. La normativa ha sido objeto de controversia, especialmente en Bogotá, donde la Secretaría de Movilidad había manifestado su preocupación por la seguridad de los usuarios de bicicletas.
El senador Julio Alberto Elías, autor de la ley, ha defendido su aprobación. Según él, la ley es esencial para establecer reglas claras que promuevan el uso responsable de medios de transporte amigables con el medio ambiente. Elías argumenta que la ley busca mejorar la movilidad y reducir las emisiones contaminantes. Sin embargo, la oposición a la ley es significativa. La Secretaría de Movilidad de Bogotá, en un movimiento inesperado, instaló señales de tránsito que prohíben la circulación de estos vehículos en las ciclorrutas, desafiando la nueva normativa.
El alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, también ha expresado su desacuerdo. Galán reconoce el potencial de los vehículos eléctricos livianos como alternativa de transporte, pero insiste en la necesidad de integrarlos de manera segura en la infraestructura vial existente. La ley establece que solo los vehículos autorizados por el Ministerio de Transporte podrán circular por las ciclorrutas, y limita su velocidad a 25 km/h. Además, crea una nueva categoría para estos vehículos, denominada “vehículos eléctricos livianos de movilidad personal urbana” (Velmpu).
El proceso de aprobación de la ley incluyó cuatro debates en el Congreso y la participación de diversos sectores en audiencias públicas y mesas técnicas. A pesar de esto, las críticas persisten. El vicepresidente del Concejo de Bogotá, Juan David Quintero, ha sido uno de los opositores más vocales. Quintero acusa al presidente Petro de priorizar acuerdos políticos sobre la seguridad vial. Según él, la ley representa un riesgo para los usuarios de ciclorrutas y debe ser revisada.
La Encuesta de Movilidad de 2023 revela que, de los 12 millones de viajes diarios en Bogotá, 880.000 se realizan en bicicleta, mientras que solo 53.658 se hacen en otros medios como patinetas y motocarros. Estos datos subrayan la importancia de las bicicletas en la movilidad urbana y la necesidad de proteger a sus usuarios.
Quintero aboga por una reglamentación local que prohíba la circulación de motos eléctricas en las ciclorrutas de Bogotá. Considera que la ciudad tiene la oportunidad de establecer normas precisas que garanticen la seguridad de los ciclistas. La polémica ley ha puesto de manifiesto las tensiones entre las autoridades nacionales y locales en torno a la regulación del transporte alternativo.
En este contexto, es crucial considerar las diferentes perspectivas y buscar soluciones que equilibren la innovación en movilidad con la seguridad vial. La implementación de la ley requerirá un diálogo continuo entre los distintos actores involucrados. Solo así se podrá lograr un consenso que beneficie a todos los usuarios de las vías.