En un avance significativo para la protección animal, Colombia ha dado un paso crucial al aprobar una ley que integra a los animales en el Sistema Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres. Hasta ahora, los animales han sido las víctimas invisibles de desastres naturales, sin protocolos claros para su rescate y atención. Esta nueva legislación, aprobada el 22 de abril de 2025, modifica la Ley 1523 de 2012, reconociendo a los animales como seres sintientes que deben ser considerados en los planes de emergencia.
La senadora Esmeralda Hernández, autora de la ley, ha sido una figura clave en este proceso. Según Hernández, la normativa establece una ruta clara para la protección de los animales durante emergencias naturales. Esto incluye su rescate, atención y la integración de estos esfuerzos en las acciones del Estado para la gestión del riesgo. “Los animales son víctimas invisibles que nunca han sido tenidos en cuenta por el estado. Hoy van a estar cubiertos por la ley, van a haber recursos para atenderlos para protegerlos, resguardarlos y evacuarlos”, afirmó Hernández.
La ley no solo se centra en los animales de compañía, sino que también abarca a los animales de producción y a los silvestres. Estos últimos son componentes esenciales del ecosistema colombiano y su protección es vital para mantener el equilibrio ambiental. La inclusión de estos grupos en la legislación refleja un enfoque integral que reconoce la interconexión entre los seres humanos, los animales y el medio ambiente.
Hasta la fecha, no existían cifras oficiales sobre los animales heridos, muertos o desplazados en desastres naturales en Colombia. Tampoco había protocolos establecidos para su rescate y atención en situaciones de crisis como inundaciones, incendios o sismos. Esta falta de datos y procedimientos ha dejado a los animales en una situación de vulnerabilidad extrema. Sin embargo, con la nueva ley, se espera que esta situación cambie drásticamente.
La aprobación de esta ley representa un avance histórico en la protección de los animales en Colombia. Garantiza que el bienestar de estos seres sintientes sea considerado en la gestión del riesgo. Además, ofrece una oportunidad para corregir la falta de inclusión que existía en la legislación anterior. En futuras emergencias, los animales no serán ignorados, sino que recibirán la atención y el cuidado que merecen.
La implementación de esta ley requerirá la colaboración de diversas entidades gubernamentales y organizaciones no gubernamentales. Será necesario desarrollar protocolos específicos para el rescate y atención de animales en diferentes tipos de desastres. Además, se deberán asignar recursos adecuados para garantizar que estas medidas se lleven a cabo de manera efectiva.
Por otro lado, la ley también plantea desafíos significativos. La capacitación de personal especializado en el rescate y atención de animales será crucial. Asimismo, será necesario crear conciencia entre la población sobre la importancia de incluir a los animales en los planes de emergencia. La educación y sensibilización de la comunidad jugarán un papel fundamental en el éxito de esta iniciativa.
En este contexto, es importante considerar las experiencias de otros países que han implementado medidas similares. Por ejemplo, en Estados Unidos, la Ley PETS de 2006 exige que los planes de emergencia incluyan disposiciones para el rescate y cuidado de los animales. Esta legislación ha servido como modelo para otros países y podría ofrecer lecciones valiosas para Colombia.
Además, la colaboración internacional podría ser beneficiosa para el desarrollo de estrategias efectivas de gestión del riesgo que incluyan a los animales. La cooperación con organizaciones internacionales especializadas en la protección animal podría proporcionar recursos y conocimientos adicionales para fortalecer la implementación de la ley.