El pesaje previo a UFC 324 en Las Vegas quedó marcado por un episodio alarmante. Cameron Smotherman colapsó tras cumplir con el pesaje reglamentario. El incidente generó tensión entre la prensa y Dana White. Además, obligó a cancelar la pelea entre el estadounidense y Ricky Turcios.
El episodio reavivó el debate sobre el corte de peso en las artes marciales mixtas. Los usuarios en las redes sociales expresaron su preocupación. Muchos cuestionaron los protocolos actuales de la organización.
Smotherman, de 28 años, alcanzó el límite de 61,7 kilogramos para la división gallo. Al descender de la báscula, el peleador mostró signos evidentes de debilidad. Perdió la estabilidad en cuestión de segundos. Posteriormente, se desplomó de cara sobre el escenario.
Su equipo reaccionó con rapidez ante la emergencia. El personal médico de la UFC intervino de inmediato. Lograron estabilizarlo tras varios minutos de atención. Finalmente, lo retiraron del área ante la mirada atenta de los presentes.
Horas más tarde, Dana White se refirió al caso en rueda de prensa. Un periodista lo abordó con una pregunta directa sobre el incidente. “Sólo una consulta relacionada con el pesaje de UFC. Una escena bastante aterradora surgió con Cameron Smotherman”, planteó el cronista.
White respondió de forma escueta al inicio de la conversación. “Sí, está bien”, afirmó el presidente de la organización. Sin embargo, el periodista insistió con más detalles sobre el caso. Planteó la rareza de lo ocurrido durante el pesaje.
El propio Smotherman había negado haber realizado una baja considerable de peso. Esta información agregó más misterio al incidente. “Sé que no somos médicos aquí, pero ¿tienes alguna idea de cómo sucedió?”, preguntó el periodista.
Ante la insistencia, Dana White le contestó con cierta molestia evidente. “No. Quiero decir, si los médicos no saben cómo sucedió, ¿cómo diablos voy a saberlo yo? ¿Me entiendes? Podrían ser nervios, podría ser un millón de cosas. La gente se desmaya en bodas, ¿sabes?”, expresó el directivo.
White continuó minimizando la gravedad del episodio ante los medios. “No sé cómo pasó. Me alegro de que lo único que le hayan puesto son unos puntos en la barbilla. Cayó de cara, sin apoyar las manos. Lo primero que pregunté es si tenía los dientes. Esa situación realmente aterradora resultó tan bien como pudo”, reconoció.
El cronista no se conformó con esa respuesta del presidente. Le consultó si la empresa consideraba cambios para evitar situaciones similares. La pregunta tocaba un tema sensible para la organización.
White fue tajante en su respuesta sobre posibles modificaciones. “Pienso que siempre se pueden hacer mejoras. Pero nunca será siempre un problema para los chicos que quieran perder peso. Si no acuden al PI en busca de ayuda, ¿qué vamos a hacer?”, cuestionó.
El presidente de UFC trasladó la responsabilidad a los peleadores. “Son hombres y mujeres adultos. Si eso es lo que deciden hacer, lo van a hacer. Todo el mundo siempre está buscando una ventaja”, sentenció el directivo.
Las declaraciones de Dana White provocaron reacciones inmediatas en redes sociales. Usuarios y seguidores de las artes marciales mixtas expresaron su descontento. Muchos volvieron a plantear el impacto del corte de peso.
“Cambien las reglas para que no haya ventaja en reducir peso…”, escribió uno de los internautas. Otro opinó con preocupación sobre las consecuencias físicas. “El corte de peso es muy perjudicial”, manifestó.
Un usuario advirtió sobre los peligros de esta práctica común. “Bajar de peso no es ninguna broma. Incluso sin bajar mucho, desmayarse así da miedo. Espero que esté bien”, expresó con preocupación.
El propio Cameron Smotherman utilizó sus redes sociales posteriormente. Envió un mensaje tranquilizador a sus seguidores tras el susto. Intentó calmar las aguas después del episodio mediático.
“No estoy seguro de lo que pasó, pero agradezco la preocupación de todos. Tengo que hacerme más exámenes en las próximas semanas para llegar al fondo del asunto. Estoy completamente bien y espero volver pronto. Pido disculpas a mi oponente”, sostuvo el peleador.
Smotherman había descartado previamente que el episodio tuviera relación directa. Negó haber realizado un proceso extremo de pérdida de peso. Sus declaraciones agregaron más confusión al caso.
“Sinceramente, no bajé mucho de peso para esta pelea. Llegué con un peso bastante bajo, pero incluso a lo largo de esta semana no he bajado mucho de peso. Para toda la gente que dice que debo haber hecho una reducción loca o algo así, he bajado muy poco de peso”, remarcó el estadounidense.
La situación impactó directamente en la programación del evento principal. La pelea entre Smotherman y Turcios fue retirada de la cartelera. UFC 324 se realizó finalmente en el T-Mobile Arena de Las Vegas.
La UFC acumula antecedentes graves relacionados con el corte de peso. Estos incidentes se han vuelto cada vez más frecuentes. En 2024, la argentina Ailín Pérez protagonizó un episodio preocupante similar.
En 2021, la lituana Julija Stoliarenko necesitó ser retirada en camilla. Se desmayó en la balanza durante el pesaje oficial. El episodio generó alarma en la comunidad de las artes marciales.
Más recientemente, William Gomis casi se desmayó antes de su pesaje. La organización decidió cancelar su participación por precaución médica. El caso volvió a poner el tema sobre la mesa.
Los expertos en medicina deportiva han alertado repetidamente sobre estos riesgos. El corte de peso extremo puede provocar deshidratación severa. También afecta el funcionamiento de órganos vitales del cuerpo.
La deshidratación puede causar problemas cardiovasculares en los atletas. Reduce el volumen de sangre circulante en el organismo. Esto compromete el suministro de oxígeno al cerebro.
Los peleadores suelen perder entre cinco y diez kilogramos días antes. Utilizan métodos como saunas, trajes térmicos y restricción de líquidos. Estas prácticas pueden ser extremadamente peligrosas para la salud.
Después del pesaje, los atletas tienen pocas horas para rehidratarse. Intentan recuperar el peso perdido antes de la pelea. Sin embargo, el cuerpo no siempre logra recuperarse completamente.
Algunas organizaciones de artes marciales han implementado cambios en sus protocolos. Realizan pesajes adicionales el día de la pelea para verificar. Otros han considerado eliminar las divisiones de peso más extremas.
La UFC ha resistido implementar cambios significativos en su sistema actual. White ha defendido repetidamente la autonomía de los peleadores. Argumenta que son profesionales capaces de tomar sus propias decisiones.
Sin embargo, críticos señalan que la presión competitiva es demasiado fuerte. Los peleadores sienten que deben bajar de peso para competir. Buscan cualquier ventaja posible sobre sus oponentes en el octágono.
El debate sobre la responsabilidad de la organización continúa abierto. Algunos expertos piden regulaciones más estrictas para proteger a los atletas. Otros defienden la libertad individual de los peleadores profesionales.
El caso de Smotherman reavivó estas discusiones en la comunidad deportiva. Muchos consideran que fue un aviso que no debe ignorarse. La salud de los atletas debería ser la prioridad principal.
Las comparaciones de White con desmayos en bodas generaron críticas adicionales. Muchos consideraron inapropiada la analogía en este contexto específico. Un evento social no se compara con una competencia deportiva profesional.
Los peleadores enfrentan presiones económicas y competitivas significativas en su carrera. Muchos dependen de sus contratos con UFC para su sustento. Esta realidad puede llevarlos a tomar riesgos innecesarios con su salud.
La falta de transparencia sobre los protocolos médicos también preocupa. No está claro qué evaluaciones se realizan antes del pesaje. Tampoco se conocen los criterios para cancelar una pelea por razones médicas.
Smotherman deberá someterse a exámenes médicos adicionales en las próximas semanas. Los resultados podrían arrojar luz sobre lo que causó el colapso. También determinarán cuándo podrá volver a competir de manera segura.
El incidente sirvió como recordatorio de los peligros inherentes al deporte. Las artes marciales mixtas ya son inherentemente riesgosas sin agregar factores adicionales. El corte de peso extremo multiplica estos peligros de forma innecesaria.
La comunidad de las artes marciales mixtas aguarda con atención futuros desarrollos. Muchos esperan que este episodio impulse cambios significativos en los protocolos. La seguridad de los atletas no debería ser negociable bajo ninguna circunstancia.
Mientras tanto, el debate sobre el corte de peso continúa sin resolución. Las posiciones siguen polarizadas entre diferentes sectores de la comunidad. La UFC mantiene su postura de responsabilidad individual de los peleadores.
Los seguidores del deporte permanecen divididos sobre la mejor solución posible. Algunos apoyan cambios radicales en el sistema de divisiones de peso. Otros prefieren mantener el statu quo con mejoras incrementales menores.
El tiempo dirá si incidentes como el de Smotherman generarán cambios reales. Por ahora, la UFC continúa operando bajo sus protocolos actuales establecidos. Los peleadores siguen enfrentando las mismas presiones y riesgos de siempre.