Un ataque armado sacudió esta mañana la ciudad de Jerusalén cuando dos atacantes palestinos abrieron fuego contra civiles en una parada de autobús, dejando seis personas muertas y trece heridas.
Los hechos ocurrieron poco después de las diez de la mañana en la calle Yigal Yadin, cerca del cruce de carreteras de Ramot. La zona, ubicada al norte de Jerusalén, se encuentra próxima a dos asentamientos israelíes.
Entre las víctimas mortales se encuentran tres hombres de aproximadamente 30 años y otro de 50, quienes fallecieron en el lugar. Posteriormente, una mujer de unos 50 años murió en el hospital tras ser trasladada en estado crítico.
El servicio de emergencias Magen David Adom (MDA) informó que de los trece heridos, siete presentan graves lesiones por impactos de bala. Además, tres personas resultaron con heridas leves causadas por fragmentos de vidrio y dos más se encuentran en estado moderado.
Uri Shacham, jefe de personal del MDA, compareció ante la prensa para actualizar el balance de víctimas. Durante su intervención, confirmó que una persona más había fallecido en el hospital, elevando la cifra total de muertos a seis.
El ministro de Exteriores israelí, Gideon Saar, confirmó desde Hungría que los dos atacantes eran ciudadanos palestinos. Las fuerzas de seguridad israelíes respondieron rápidamente al ataque, resultando en la muerte de los agresores.
La respuesta institucional no se hizo esperar. El Ejército israelí anunció el despliegue inmediato de efectivos tanto en la zona del ataque como en los alrededores de Ramala, la capital cisjordana.
En medio de la conmoción, el ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben-Gvir, conocido por sus posturas ultraderechistas, realizó polémicas declaraciones desde el lugar de los hechos. “Las armas salvan vidas, y debemos recordarlo. Hago un llamamiento a los ciudadanos de Israel: ¡ármense!”, expresó a través de su cuenta en la red social X.
Ben-Gvir, quien recientemente ha impulsado la flexibilización de las normas sobre tenencia de armas para civiles en Israel, aprovechó su visita al lugar para hacer demandas adicionales. Entre ellas, solicitó la deportación de las familias de los “terroristas”.
Durante su intervención junto al primer ministro Benjamin Netanyahu, Ben-Gvir destacó “el acto de heroísmo” de un soldado y varios civiles que, según informes policiales, confrontaron y neutralizaron a los atacantes.
El ministro de Seguridad Nacional también criticó duramente una reciente decisión del Tribunal Supremo de Israel. Esta ordenaba al Servicio Penitenciario garantizar condiciones básicas de vida y alimentación suficiente para los presos palestinos.
Este ataque representa uno de los incidentes más graves en Jerusalén en los últimos meses, elevando nuevamente las tensiones en una región ya marcada por décadas de conflicto. La respuesta de las autoridades israelíes y sus posibles repercusiones en la política de seguridad nacional siguen desarrollándose.